UN TEST PARA CONTROLAR LA CALIDAD DE LA OBRA

Ana González

 

Cuando enfrentamos el diseño de una casa eficiente, tomamos el cuidado de diseñar cada uno de los detalles constructivos de la vivienda reduciendo al máximo los puentes térmicos, bajando el consumo de la vivienda y eligiendo los materiales libre de tóxicos, que por su proceso de producción reducen al máximo su impacto en el medio.  Un paso más, en este proceso de cuidado en el diseño, ha sido la introducción de algunas medidas que contempla el estándar passivhaus. Esto ha supuesto una salto cualitativo porque nos permite un control de la calidad durante el proceso de la obra para garantizar que los criterios de diseño de la vivienda se llevan sin perjuicio hasta su construcción.

Nuestra primera experiencia con los test de control del estándar passivhaus, ha sido en una vivienda eficiente. No era una casa diseñada bajo el estándar, lo que dificultó la implementación de algunas de la medidas concretas del estándar. Sin embargo, seguía muchos de los principios básicos para cumplir con un consumo bajo y eficiente:

  • Buen aislamiento térmico
  • Control de los puentes térmicos
  • Trabajo con la hermeticidad
  • Buenas ventanas
  • Control del soleamiento
  • Ventilación natural y un sistema de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor por su elevada eficiencia energética y para garantizar la calidad del aire interior

 

“La principal limitación fue que estas medidas fueron implementadas en paralelo al comienzo de la obra lo que redujo exponencialmente nuestra capacidad de acción”

Las medidas implementadas para llevar esta vivienda eficiente hacia una vivienda de consumo casi nulo/casi passiv fueron las siguientes: la realizamos de una evaluación con el phpp, se estimó la demanda para calefacción en 50 kWh/m2a, se propuso el reto de una hermeticidad máxima al aire en 2,5 para garantizar el buen funcionamiento de la ventilación mecánica controlada y se tomó la decisión de la realización de dos test Blower Door. La principal limitación fue que estas medidas fueron implementadas en paralelo al comienzo de la obra lo que redujo exponencialmente nuestra capacidad de acción.

Para cumplir con el principio de control de estanqueidad, una de las medidas implementadas fuera del diseño inicial, fue el encintado de puertas, ventanas y todos los encuentros que fueron posibles de la envolvente en la obra comenzada. Este fue el punto más costoso. Por un lado porque no estaba contemplado en el presupuesto inicial, porque la obra ya estaba avanzada cuando se decidió introducir la medida; y por otro, porque el control de la hermeticidad al aire con el encintado durante la etapa de diseño es una pieza muy importante del puzzle. Haber contemplado este paso en el  paso previo de diseño, reduce x3 los costes de esta partida; con lo que se tomó la decisión de mínimos necesarios.

La mejor parte ha sido la realización del test o ensayo de Blower Door. Recomiendo totalmente la experiencia  ya que la potencia del ventilador, permite reconocer la fugas de forma clara con la mano, cuando se despresuriza el edificio. Este test  sirve para medir la hermeticidad de un edificio, es decir, la estanqueidad al aire de la envolvente del mismo. Este test, venía acompañado de un análisis con la cámara termográfica para  detectar las infiltraciones y medir la eficiencia energética en las construcciones. Durante el test, fue muy fácil observar cómo el aire frío entra a través de la envolvente, y el caliente se pierde hacia el exterior, debido a la deficiente hermeticidad de las fachadas, cubiertas, carpinterías, conductos, etc… Este ha sido el punto que hemos trabajado con el test.

Para el primer test realizado en la vivienda objeto de este post, el resultado fue más alto de lo esperado, lo que nos obligó a tomar algunas medidas correctoras.

“Trabajar en la envolvente va a mejorar considerablemente el confort interior y el bolsillo de las personas que viven en la vivienda”  

Una vez que la vivienda está en uso, y el sistema de climatización en funcionamiento, la consecuencia inmediata de estas infiltraciones es la baja calidad del confort interior y un derroche de energía innecesario.

Una estimación de los niveles de hermeticidad en la edificación convencional se especifica en la siguientes tabla:

* Tabla 4 Valor de n50 (1/h) para los diferentes niveles de estanqueidad (Fuente: anexo F del estándar prEN ISO 13790:1999)

Mientras más alta sea la hermeticidad al aire de un edificio o recinto, mayor será el confort interior y menores serán los consumos energéticos asociados a la climatización. Esto es aplicable tanto a edificios ocupados por personas como a instalaciones industriales (cámaras frigoríficas, conductos, etc.). Trabajar en la envolvente va a mejorar considerablemente el confort interior y el bolsillo de las personas que viven en la vivienda.  

1Comentario
  • Pedro Arconada
    Guardado: 21:37h, 03 May Reply

    Muy buena la descripción de vuestra experiencia. Ojalá, Ana, hayas sembrado sentido común con este texto que refleja uno de los detalles constructivos más desconocidos hasta la fecha. Lo mejor de todo será conocer el comentario del significado del confort de los habitantes de esta casa cuando hayan pasado las 4 estaciones en la misma. Vosotros a lo vuestro que tiene muy buena pinta la labor realizada. Suerte

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